Hodif sería el escalón del medio
Mi llegada a Hodif debía producir un cambio radical y cualitativo, ya habían transcurrido 25 años de la partida del orfebre y todavía me taladraba en el cerebro su último encargue incumplido . El puso a mi cuidado a su joven esposa, 40 años menor que él. Nunca había logrado transvasar los avatares que la llevaron a vivir una vida tan poco digna y así hasta su partida unos pocos años atrás.
Mi mujer y mis hijos llevaban una vida tranquila en algún sentido. Ya los nietos comenzaron a aparecer y yo quería infringir un cambio sustancial en sus existencias. Solo me quedaba la instancia de realizar económicamente las piezas de orfebrería selectas que me había dejado. Ya no le encontraba sentido al hecho de seguir guardándolas escondiendo quién sabe que.
Los libros contables habían capturado en cerca de 10.000 operaciones comerciales las 4.000 familias prominentes preocupadas porque con esta historia sus apellidos se dieran a conocer. Nada mas lejos de mi propio interés. Lo único que me movía en mi fuero mas íntimo era obtener dinero constante y sonante que pudiera cambiar la realidad y penurias en las que vivían mis seres queridos. Mi mujer, mis hijas y mis hijos. Y ahora se sumaban mis 3 nietos.
Todas las consultas sobre las piezas se sintetizaban en el porque yo las poseía y que representaba cada una. Como si yo fuera el orfebre que me las dejara pretendían que conociera detalles de operaciones reservadas por esa elite de apellidos. Como si yo contase con la edad cronológica para haber estado allí entre ellas. Entre piedras preciosas, aduanas y sucesiones manipuladas.
Hodif se había instalado frente a mí como la instancia para contar mi historia. Al fin y al cabo el cartel impuesto en su entrada describe para “personas con necesidades especiales” y la mía lo era. La mía era cubierta por una necesidad vital que era dar a conocer que las insignias imperiales y de las otras confirman el orfebre existió. La historia dirá con el tiempo si el Vaticano se hace cargo de su cuota parte. Si el Vaticano revela los sentidos antagónicos de estos elementos que tantas vidas se llevaron. Yo no aspiro a tanto. Ya he hecho todos mis esfuerzos para contribuir con ese revisionismo legitimador. Pero consideraba también que 25 años de sacrificios crudos eran tiempo mas que suficiente para cerrar el capítulo Carlos Alpini.
La historia deberá también hacerse cargo de las injusticias que se cometieron en el devenir. En el estado en el que falleció su esposa abandonada por los esquemas. Mientras su esposo otrora les dejara todo lo material imaginado e in-imaginado.
El maltrato familiar por parte de los hijos de mi madre me fue empujando a la deriva, para luego, como inocentes de todo reaparecer como los santificadores. Mi madre quedo en el medio como jamón del sándwich, pagando tributo por penas que ella misma genero en sus propias hijas e hijos. Yo el diferente mientras tanto me embromaba.
Entonces el ajedrez cerraba así en la etapa Hodif . Acá se daría a conocer con los tiempos exactos cual sería la misión de mi permanencia como residente en dicho lugar.
Mi familia (mujer / hijas / hijos / nietos ) se encontraban ante la posibilidad real de que los dichos y entredichos, durante años con su padre cobraran forma y sentido. Llenando de significación tantos malentendidos y contrasentidos que durante el tiempo transcurrido nos golpearan a todos sin excepción. En particular a los chicos en su ser niños pequeños en plena conformación.
Las piezas y los elementos, ininteligibles, muchos de ellos fuera de la trama total, deberían hablar solos por sí, para poder así asignarles un valor histórico internacional. Esa sería la cotización real de cada cual en forma independiente. Y lo mas importante era que surgiría en forma natural su valor de lote. Su resignificación a partir de los sentidos antagónicos que conservaban. Cambiando de esta manera su polaridad negativa, encerrada a través de los años, por potencial genuino positivo.
Cerrarían así 25 años de inmovilidad, por decirlo de algún modo. Dejando, hasta donde llegáramos, establecidos sentidos y trasfondos de las cosas, y de la historia reservada. Conocida por muy pocos. La reconstrucción de mi propia vida a partir de llegar a la proximidad de la verdad. Hoy subyacente. Conciente de que no se llegaría jamás a la clarificación del todo. O al menos era poco probable.
La organización de mi vida podría darse a partir de la clarificación mencionada. Hodif sería el escenario y la herramienta. Celuloide y apoyo espiritual. El como llegue hasta acá y el porque. En el mismo sentido se develaría cual es mi misión temporaria en esta mismo lugar. Que ya se había comenzado a develar con la concreción de un documental que mostraría las piezas del rompecabezas lo mejor articuladamente posible. Lo mas adecuadamente posible.
El desequilibrio mental, impuesto casi como norma, para los que pensamos distinto, fue la manera ad hoc que los esquemas involucrados encontraron para tal fin. Por mi parte tanta pericia y despliegue de cordura, daban como resultado una clase de locura que mi patrimonio cultural no registraba. Marcos Sehijman al salir de la Clínica Banfield, delante de mi hijo Sebastián había hablado de “locura legitimadora / coherente / lógica / y erudita. Una forma de esquizofrenia nueva pensé, ya que para mi todo lo por él dicho constituían diferenciales de valor agregado. Plus valores, de los cuales sentirse orgulloso, era una consecuencia inmediata para cualquiera que así se lo tilde. Y, .. no, motivo de ser separado del resto de las personas del género como si se tratase de un elemento contaminante.
jueves, 7 de enero de 2010
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Excelente Hernán, simplemente excelente...
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